25.07.10 . por Paola Gayol desde Merlo, San Luis
No es masivo… es mágico. Referirse a él sencillamente podría remontarse a una descripción de sus múltiples habilidades como multinstrumentista o hablar de su extensa trayectoria como compositor, arreglador, cantante o productor. Sin embargo en esta ocasión no vamos a detenernos en eso, ya que quien lo conoce, lo sabe. Pero si había alguna persona de todas las que llenaron los teatros puntanos que no estaba enterada de esto, ya no le quedaron dudas. Pedro Aznar sólo necesita de él mismo para llenar un escenario. Y colmarlo de música.
Y nunca resulta más cierta la afirmación (que él mismo expone cuando nos relata su paso por Beijing) de que la música no tiene fronteras. Y podríamos agregar que no tiene estilos. Porque cuando Pedro hace propia una composición nos da lo mismo que ésta sea de Atahualpa Yupanqui, Paul McCartney, Luis Alberto Spinetta o de su propia autoría. Que sea rock, una zamba o una bella canción de amor. Todas indefectiblemente tienen su sello único. Un sello que lo identifica por la excelencia interpretativa, ya sea instrumental como vocal y por la utilización de arreglos exquisitos.
Puntualísimo abrió el show con Qué he sacado con quererte de la chilena Violeta Parra y a partir de allí sacó a relucir todo su talento en casi 2 horas de música interrumpida sólo con pequeños relatos. El repertorio caminó por su último disco “Quebrado”: Fugú, Claroscuro, Joya tu corazón, Lina de Luto, Quebrado (todos de su autoría), Junk (McCartney), Credulidad (Spinetta), mechado con temas que -según sus propias palabras- lo emocionan: Tema del ángel (el compositor cubano Juan Carlos Perez), Media Verónica (Andrés Calamaro), Tración (de Aznar y David Lebón)
No faltó el homenaje a la gran voz de nuestro cancionero folcórico, Mercedes Sosa, cuando interpretó las zambas Romance de la luna tucumana de Atahualpa Yupanqui y Si llega a ser tucumana del Cuchi Leguizamón y Miguel Ángel Perez
Las joyas que faltaban se hicieron eco con el excelente A un gato, poema de Jorge Luis Borges musicalizado por el mismo Aznar, Muñequitos de papel, donde hizo delirar a un público que ansiaba verlo tocar el bajo, y las canciones dónde hizo participar al público: A primera vista y Vos sos mi amor.
Llegaron los bises y fueron tres: While my guitar gentil weeps de George Harrison, la baguala Arriba quemando el sol –sólo con caja- y el final para Todo amor que exista en esta vida.
No hubo banda. No hizo falta. Pedro y una guitarra, Pedro y un teclado, Pedro y un bajo, Pedro y una caja… Y esa voz única. Sólo eso fue necesario.
[...] 5 enero, 2011 por ICanales El último trabajo de Pedro Aznar es una colección de emotivas y profundas canciones que no son de su autoría, acá el músico argentino nos entrega versiones de intérpretes de gran resonancia y reconocimiento (inclusive ya considerados en otras placas del artista) mezcladas con otras canciones que realmente sorprenden. Rescatadas de las presentaciones de sus shows unipersonales, donde Aznar sin demasiado acolchonamiento musical se presenta “A Solas”; tocando todos los instrumentos ante un público atento y expectante, característico a estas alturas de su carrera, ante “un Mundo” de miradas y oyentes. “Amelia” da inicio al disco, un tema acerca de la historia de una pilota de avión que muere atravesando el océano; uno de los puntos altos del disco “Hejira” (1976) de la cantautora canadiense Joni Mitchell. La suavidad y la atmósfera musical del cover de Mitchell sirven de introducción para dar paso a “Tema del ángel”, una de las composiciones más significativas del trovador cubano Juan Carlos Pérez. “Si llega a ser tucumana” de autoría de Perez-Leguizamón nos recuerda en semejanza al trabajo de Aznar en “Parte de Volar”, un tema siempre dedicado a Mercedes Soza y que es posible encontrar en la interpretación de la “más grande tucumana” (como le dedica Aznar) en “Escondido en mi país” de 1996. Ahora es el turno de “Calling You”, toda la fuerza interpretativa del músico argentino se vuelca en esta canción; dando la impresión que el orden de las canciones calza perfecto; como para ir dando una progresividad natural al disco y remecernos un poco de un inicio lleno de texturas melancólicas y emotivas. Esta canción fue compuesta por Bob Telson para la película Bagdad Café (1986) e interpretada por Jevetta Steele, una cantante de gospel afroamericana; acá el infortunio se entremezcla entre los personajes de la película, la inquietante y no muy alentadora letra de la canción; y la vida real de la intérprete Jevetta Steele, al parecer argumentos suficientes para ser versionada por diferentes artistas. “Media Verónica” de Andrés Calamaro es simplemente notable, al parecer con la melodía y rítmica de la canción “A Solas con el Mundo” se torna más alegre; pero la fórmula de Pedro Aznar se mantiene intacta, las letras siguen siendo punzantes “La vida es una cárcel con las puertas abiertas, Verónica escribió en la pared con la tripa revuelta” como para no quedar indiferente, una gran interpretación de Pedro para esta gran canción del clásico disco “Alta Suciedad”. “Vos sos mi amor” resulta una grata sorpresa, su versión original “The One I Love” pertenece al cantautor inglés David Gray y aparece en “Life in Slow Motion”; disco del año 2005. Gray cita a gente como Sigur Rós, Sparklehorse, Lucinda Williams, Björk y Mercury Rev entre otros, como inspiración para este disco. Una buena elección de Pedro Aznar, reafirmando la capacidad de hacer propia una composición y entregándonos una hermosa versión en castellano con un sello irrefutablemente único. “While My Guitar Gently Weeps” es incluida casi como obligación, para nadie ya resulta extraño que Pedro Aznar reversione de forma tan soberbia a The Beatles; siempre presente en su trabajo. Y esta versión no podía ser menos, el solo de guitarra de Clapton “cantado” por Aznar confirma la calidad interpretativa a la hora de recordar a la banda de Liverpool. A continuación, Aznar frente al público; comienza el sonido de una caja y toda la fuerza vocal parece estremecer el recinto (presenciar el show, irremediablemente lo confirma); así inicia la gran versión de “Arriba quemando el sol” de Violeta Parra y le sigue el canto popular “Tan alta que está la luna” con la complicidad de un público participe que da entender su satisfacción, una voz y un solo instrumento son suficientes para llenar el espacio sonoro. El cierre del disco está a la altura con “Todo amor que exista en esta vida” de Cazuza, una prolija ejecución en guitarra acústica con una bellísima letra van finalizando “A Solas con el Mundo”: “Ser tu pan, ser tu comida, todo amor que exista en esta vida. Y algún remedio que me dé alegría.” Para finalizar, de los comentarios que es posible encontrar de los shows unipersonales realizados en Argentina por Aznar; me detuve en uno que creo acertadamente resume este trabajo “A Solas con el Mundo”; Pedro Aznar sólo necesita de él mismo para llenar un escenario. Y colmarlo de música. [...]
Pingback por A solas, sin estilos ni fronteras. « ConductoRegular — 4 enero, 2011 @ 17:51
Precioso, fué realmente mágico y de otro mundo escucharlo en Merlo.
Saludos!
Comentario por Laly — 4 agosto, 2010 @ 14:45
¡EXCELENTE!
Comentario por Kari — 31 julio, 2010 @ 15:29