desde Potrero de los Funes, San Luis
por Paola De Senzi
Pensar en un Congreso Nacional de Folklore, donde las disciplinas del género enlacen la historia y el presente, es también, válido y necesario. No fue difícil de hecho, soñar y realizar un Congreso Nacional como el de Potrero de los Funes.
Las bases académicas estuvieron, hubo un encuentro en los ochenta que puso los pilares para un proyecto futuro (que ahora, del 21 al 25 de agosto de 2010 vio la luz) y están las ganas de quienes conforman actualmente la Academia Nacional de Folklore de la República Argentina, -joven, pero al fin instalada entre nosotros- de hacerlo.
Durante cuatro días, se respiró folklore, se compartió con músicos de todo el país, poetas, académicos, historiadores e investigadores, opiniones, miradas opuestas y coincidencias -algunas rayando lo inusual, por el origen ideológico o geográfico de quienes interactuaban-. Para quienes conviven día a día con este género, el encuentro fue más que interesante, si pensamos en ese intercambio que se generaba espontáneamente, en los pasillos del hotel, rodeado del bello paisaje de la localidad puntana.
Pero la carencia del debate, de trabajo de campo real, de prácticas, de elementos físicos que representen las investigaciones -generada tal vez, por el interés en querer reunir todo en pocos días-, fue un punto negativo en este primer Congreso Nacional, algo indispensable para extraer conclusiones y pautas para trabajar en un género (musical y social) que necesita ser difundido hoy más que nunca.
Faltó el análisis (si hablamos de música como tal) de los nuevos sonidos, de las fusiones, del folklore como parte de inclusión social, de la evolución de los elementos tradicionales, o el folklore imposibilitado de crecer, estancado en copiar etapas anteriores, del paralelo entre las letras y la historia, de una propuesta de difusión basada en la flamante nueva ley de medios.
Desde los medios, se habla de este Congreso Nacional de Folklore como un encuentro absolutamente válido, se festeja su realización como parte de un hilo conductor que ayudará a defender un género que existe, pero que se pierde entre otros más difundidos junto con las tradiciones. Es importantísima la existencia de una Academia que nuclee el folklore como un elemento de investigación, de estudio. Pero para que realmente este género se mantenga vivo, hay que inyectarlo de actualidad. Es esa parte de realidad que se debe aceptar para no quedar estancados en la historia.
Participé del PRIMER CONGRESO NACIONAL de FOLKLORE,creo que este es el punto de partida para el debate , la actualización, la investigación…Este género se pierde porque no le dan el lugar que le corresponde…los niños ,los jóvenes y muchos adultos no tienen idea de lo que es el folklore y no se quiere,no se ama , lo que no se conoce.En Potrero de Los Funes se respiró cultura, nuestra cultura Y compartir la música, el canto y el saber de tantos investigadores fue grandioso.
Un abrazo folklórico!!!
Mirta Belli
Comentario por mirta — 1 septiembre, 2010 @ 23:00