La del domingo 22 de enero fue una luna sin estridencias y con pocos artistas consagrados. Jairo, Nestor Garnica, Alma de Luna y Cacho Buenaventura cosecharon los mayores aplausos. Para el remanso, la poesía de Bebe Ponti junto a Motta Luna y la voz de Marita Londra. Se destacó a delegación de Santiago del Estero.
Con una plaza ocupada en un 50 por ciento, una larga lista de 28 artistas fue el motor de la tercera noche del Festival de folklore de Cosquín.
Con un clima un poco más fresco que el de días anteriores, a la madrugada el fresquito se hacia sentir en la piel gracias al incipiente rocío, mientras el grupo Gualicho comenzaba a cerrar la jornada.
Cerca de las cinco de la mañana, subieron al escenario los integrantes del conjunto de Carlos Toro, mientras un grupo de seguidores los acompañaba en canto y aplausos.
La noche había comenzado con la previa a cerca de las 20 horas, presentando a Ezequiel Romero, Cesar Juárez, el reaparecido Rodrigo Pequeño y Los del Norte, mientras que en el comienzo de la noche central el violín de Néstor Garnica desandaba gatos y chacareras, con la costumbre de dejar la plaza con el calor de baile en un patio santiagueño.
César Isella renovó su romance de canciones clásicas con Cosquín y anunció (como lo viene haciendo en otros festivales) su retiro de la música. Luego, la calidez de la voz de Marita Londra, acompañada por Jorge Marziali, pareció el remanso al huayramuyo del violinero.
Motta Luna siguió la línea santiagueña del comienzo, presentando además al poeta Bebe Ponti, que recitó bellos pasajes de su obra.
La cartelera de la tercera luna no tuvo presencias rutilantes más allá de Jairo y Cacho Buenaventura que, a juzgar por la retirada del público luego de la actuación del humorista, se vislumbró para quien se habían vendido entradas.
Como es costumbre, Jairo le puso prestigio al escenario Atahualpa Yupanqui, como suele hacer con un repertorio conocido y de alta calidad. Además agregó una perlita que resultó ser un bello pasaje musical: la interpretación de “Oración del Remanso”, de Jorge Fandermole. Para el cierre, invitó a cantar a Cacho Buenaventura “Virgen Morenita”. El cómico subió un rato más tarde y desató carcajadas por doquier, mientras la madrugada ya entraba en horas, y los chicos de Alma de Luna (los más ovacionados) dejaban a la platea silbando por su retirada y la imposibilidad de bises.
Los Musiqueros Entrerrianos, Los Catamarqueños, la riojana Gloria de la Vega el duo formado por los mendocinos Javier y Paito Figueroa, Suyai, y las delegaciones de Chaco y Santiago del Estero (esta última la más ovacionada, homenajeó a los poetas de la provincia en imágenes, danza y canto), fueron parte de la larga lista de protagonistas de la noche.
La tercera luna coscoina paso sin sobresaltos en la Plaza , mientras que en las peñas , el vapor comenzaba a crecer con las actuaciones de Bruno Arias (en La Salamanca) y Los Carabajal -con Peteco, Cuti y Roberto- de invitados en su peña. Cuando el sol recortaba los cerros , y su luz comenzaba a reflejar el movimiento del río, en las calles aún retumbaban las chacareras y los bailecitos de Bruno y los Cara. En la plaza, ya comenzaban a apagarse las voces.
