Julio Paz y Roberto Cantos preparan para el viernes 13 de abril la tradicional peña en el comedor de la Universidad de Córdoba. En esta entrevista cuentan el significado especial del encuentro y recuerdan los comienzos del dúo, hace ya 27 años.
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Esta es la primera peña que hacen en el año, ¿cuantos años llevan haciéndola en el Comedor Universitario de Córdoba?
JP: -Ya hace unos cuantos años que la hacemos, salvo cuando estuvo cerrado el comedor. Ésta será el viernes el 13 de abril, junto a Vislumbre del Esteko, Proyección Salamanca, Claudio Acosta y La Callejera. Es la peña para la muchachada de otros lugares del país que viene a estudiar aquí a Córdoba. Y arrancamos en abril porque para nosotros, el año no termina en diciembre, sino en marzo, para nosotros abril es el mes del reencuentro.
El comedor de la universidad además, es un lugar especial…
JP: -Es tremendo para nosotros emotivamente hablando este lugar. Es el templo emblemático de Córdoba, lugar de encuentro con la gente, la gente entre ellos. La Universidad de Córdoba incluye todas las regiones, el litoral el noroeste, el sur, entonces la convergencia de las zonas le da una riqueza tremenda. Están los chicos de años más avanzados y los que se encuentran todos los años en esas peñas, y los que entran y se sorprenden de ser ellos también protagonistas de un hecho que hasta lo asocian culturalmente. Es como que le ponen cierta militancia y mística dentro de la música, el escuchar su música, el empezar a tener un cierto sentido de identidad.
Es un lugar de referencia, como lo son ustedes…
RC: -Las fronteras son cada vez menos claras, nosotros nunca hemos querido ser referentes ni ha sido parte de nuestro objetivo como músicos, pero nos encontramos con gente que nos mira con cierto respeto por nuestra trayectoria, por nuestra manera de ver la música y de ser músicos, pero siempre tratamos de que eso sea una parte confidencial. Somos concientes de que hicimos cosas muy piolas, muy importantes, por ahí somos referencia por nuestro trabajo con la música pero preferimos la complicidad y la cercanía con la gente. Y con la gente joven mucho más todavía.
¿Existe ahora una nueva movida donde de a poco vuelven las peñas en Córdoba?
JP: -En Córdoba siempre hubo peñas, la pausa la dio el comedor (los años que estuvo cerrado), el post Cromagñon dejó muchos espacios cerrados. Otra cosa que le tenemos que agradecer a las funciones municipales es el cierre de los lugares chiquitos que le ponían esa cosa mística y bohemia, que en Córdoba era la tradición cultural. La Córdoba de peñas, la de guitarreadas que era conocida en todo el país ha ido muriendo con todas las cuestiones impositivas. Pasa y sigue pasando, que los lugares chiquitos en los que tocamos hace más de diez años, ya no existen. Y uno piensa ¿cómo hace un músico que recién comienza para llenar por ejemplo, el comedor universitario, para crecer en un espacio que lo contiene dignamente, adonde van a verlo las personas que quieren verlo? aquí el tema de impuestos a los espectáculos musicales fue criminal, ha ido matando esos lugares.
RC: -Los lugares chicos, es la única forma para un chango que está empezando, de foguearse. Un pibe que no toca o que no canta no se desarrolla en lo mas mínimo por más que esté en su casa practicando y estudiando, la única posibilidad es empezar a experimentar que es esto del escenario y que la gente te empiece a escuchar en vivo. En la canción de autor y en el rock, en el folklore, se ha empezado en lugares pequeños, hasta a Paco de Lucía lo vimos en lugares chicos, en ocasiones especiales, Baglietto, el Dúo Salteño, el Cuchi, han tocado en Tonos y Toneles, que era un espacio pequeño e íntimo.
JP: -Y lo peor es que abrís un lugar y pones toda tu voluntad para acondicionarlo, y cuando tenes todo listo te cae el inspector y por cualquier cosa lo cierra. Lo que tiene que hacer una Municipalidad es poner buena voluntad, ayudar para que se pongan en regla estos lugares, no mandar el inspector que te clausure a cara de perro o lo que pasa siempre, espere la coima para habilitártelo. Por supuesto que todo empieza y termina en que es una de las cajas más grandes que hay en los gobiernos.
¿Ven alguna esperanza al respecto?
RC: -Vemos que hay un montón de gente que anda tocando, te vas a Rosario y se toca en todos los bares. Esto también en Córdoba está pasando, por suerte, porque todo esto hace a la cultura de una ciudad. Es inevitable, porque va a llegar un momento en que va a ser patrimonio cultural y no se va a poder tocar, es como el festival de Cosquín, ningún gobierno puede decir que se cierra o suspende porque pertenece al pueblo, bueno así será entonces con los espacios chicos.
Hablando de estos lugares, ¿que recuerdos tienen de sus comienzos?
RC: -Nuestra primer actuación grande, fue una casualidad, un golpe de suerte. Nos llamaron para ser teloneros de José Larralde y había como 3000 personas. Imaginate, nosotros sentaditos ahí con bombo y guitarra ¡y nos fue bárbaro! Durante mucho tiempo hicimos todos los meses una peña en Tonos y Toneles. Se llenaba, y el lleno eran 100 personas. Era mágico, algo tremendo el silencio que había y eso es lo que nos ha hecho a nosotros, creo que Tonos y Toneles es como nuestra escuela primaria.
¿Qué explicación le encuentran a esto de que la gente los siga después de tantos años?
JP: -Creo que ha sido fundamentalmente el tiempo juntos. Siempre decimos en broma que en cualquier momento aparece alguno haciéndonos un homenaje en vida. Hemos pasado mucho tiempo haciendo lo que hacemos, cantando las canciones que hemos cantado, es mucha la gente con la que hemos compartido momentos especiales. No tengo miedo de decirlo, nunca hemos especulado con el éxito y a la larga se. Transcurrido el tiempo, a los que han especulado con el éxito si no se les pone mucha guita encima, se apagan en breve tiempo. Y ya van varias generaciones a vernos. Los padres, los hijos y en cualquier rato los nietos. Imaginate que tenían 20 años hace 25 años y ahora tienen el doble, en cada provincia en cada lugar y eso son cosas que suman, no es una sola cosa la que hace que uno pueda estar cantando todavía.
Nosotros la pasamos bárbaro arriba del escenario, es como que la gente quiere escucharnos a nosotros, Por eso, hacemos, dos, tres temas nuestros, porque es una necesidad que tenemos y luego le damos a la gente lo que necesita, que son los temas clásicos.
RC: -Nosotros cuando empezamos esto nos teníamos en claro para dónde íbamos, luego el proyecto ha empezado a cobrar una dimensión, sin estrategias, donde la gente tiene mucho que ver. Cuando nuestros recitales han empezado a ser tan participativos, con la gente cantando gritando y bailando nos dimos cuenta de que el proyecto estaba envuelto en eso, en la complicidad, Uno como músico puede convertirse en una estrella y separarse y hacerse inquietante y misterioso. Nosotros elegimos la simpleza de parecer y ser gente como todos, nos va muy bien y somos muy felices con esto.
Nos encanta que la gente participe, podríamos decirles que no bailen en el escenario porque nos chocan o molestan, o queremos ser protagonistas, pero no nos importa, que bailen nomás. Todo eso es una apuesta a un proyecto simple, donde la gente está englobada en un proyecto tridimensional, una parte somos nosotros, otra las canciones, y otra es la gente.
Fotos: Paul Amiune
La Peña del dúo Coplanacu se llevará a cabo el viernes 13 de abril ,a partir de las 23 horas en el comedor de Ciudad Universitaria de Córdoba
Actuarán Los Copla, Vislumbre del Esteko, La Callejera, Claudio Acosta y Proyección Salamanca
Entradas anticipadas limitadas a $27 en Disquerias EDEN

