El Blog del Boletín

21 marzo, 2015

Entrevista a Carlos Pino. La voz, contra el olvido

Carlos Pino (2)Una de las voces más importantes del folklore, acaba de editar su tercer disco, Contraolvido, nuevo trabajo del ex integrante de Los Trovadores, donde recorre un repertorio de temas propios y de otros autores, junto a invitados. En esta entrevista repasa la historia propia y la de sus canciones.  

Entablar una charla con el intérprete y compositor Carlos Pino es como abrir un libro biográfico y enriquecer el alma. Desde su infancia hasta los años junto a Los Trovadores y su carrera solista como intérprete y compositor, también prolífica, cada detalle está presente en la memoria de chaqueño nacido en los años de La Forestal y proyectado hacia el mundo a través de su voz y sus canciones.

Pino acaba de editar su tercer disco solista llamado Contraolvido -el primero fue Entraña de Árbol y luego vendría Tiempo de Cosecha-, , a más de 50 años de la fundación, junto a Francisco Romero, de una de las agrupaciones más prestigiosas de la música folklórica, por su calidad interpretativa y el vuelo poético con el que encaraban su repertorio.

Contraolvido es -dice Pino desde el otro lado de la línea telefónica, afincado en Rosario, adonde llegó de niño para quedarse junto a su madre-, “como un nuevo hijo, una felicidad enorme”. Contraolvido es, según el periodista chaqueño Pedro Solans, que dedica palabras en la tapa que contiene al cd, “pan para el alma y vino para nuestros corazones”.

El disco fue grabado bajo la producción de la discográfica ByM. Su director, Javier Chalup fue quien impulsó el trabajo, según cuenta Pino: “Es muy ingrato tener que ir a Buenos Aires con las pretensiones de grabar un disco, a golpear puertas, porque las grabadoras muy poco quieren saber, a menos que -se supone- seas un gran vendedor de discos.  Entonces por suerte la grabadora me llama y me convida a que grabemos un disco, se acordaron de mi y dijeron vamos a hacerlo grabar al Negro Pino. Yo, muy feliz , que me inviten ellos a grabar ya es un logro importante”.

¿Y el repertorio? ¿Cómo lo eligieron?

CP: –Cuando fui por primera vez al estudio agarré una guitarra y le canté muchos temas, que dejé grabados. Ellos hicieron la selección, entre los clásicos y algunas nuevas composiciones

Sobre Contraolvido vuela, ciertamente un halo de litoral. No sólo en las melodías elegidas en algunas canciones, sino en el acento que pone al cantar el hombre nacido allí, y cuya esencia aún permanece. La voz acompaña registros donde el canto, la melodía y la palabra conjugan el tiempo en pequeñas historias. “Aprendiz de mensajero” de Orlando Miño, “Pescador de las Islas” de Pino y Chochi Guzmán, “Nerendapé Ayú” de José Asunción Flores, “Señor de los Campos” de Ramón Ayala, son pedacitos de litoral a los que la voz de Pino invita a remontar. Hay además, bellas versiones de “Zamba del Chaguango”, con Hilda Herrera al piano, “Mujer de la Isla” junto a Mónica Abraham, “Corazón de Greda” con Antonio Tarrago Ros, “Tendrías que Verla” con su autor, Jorge Giuliano en guitarra, “Elegía del Regreso” y “El Patriota” junto a Melania Pérez.

Cada canción conlleva una pequeña historia…

CP: –Si, casi todas tienen una historia. Y cada vez que las canto en vivo, las cuento. “Corazón de Greda”, por ejemplo, la que canto con Antonio Tarragó Ros, bueno él me decía que yo era buen melodista y me invitó con un ¿querés que te mande unas letras?… y me mandó la letra. Le puse música y cuando terminé y se la  mandé inmediatamente. Entonces, me dice: “ésto tiene tu sello, chamigo”. Esa letra habla de un desamor, como la zamba “Por esas Cosas”, que dice “por esas cosas  tontas de la vida, se queda sola como me quedo yo”, tiene su historia, una guaina lo dejó malherido al autor…

Es imposible hablar de este nuevo trabajo de Carlos Pino sin recorrer su historia. Cada trazo en el camino tiene algo de anécdota, algo de experiencia, algo de aprendizaje. De hecho, cuando uno se interna en el repertorio de este trabajo junto al artista, el relato avanza sobre cada una de las 11 canciones y vuelve a remontarse en la memoria de cuándo fue creada, por qué y qué historia tiene encadenada. La conversación se vuelve, otra vez un libro abierto de la historia del folklore.

 En “Nerendapé Ayú”, y en “Tiempo de Ymawaré” usted canta algunas frases en guaraní. El idioma que se hablaba en su hogar de infancia…

CP: –La guarania que yo grabo en ese idioma es un poco en la memoria de mis padres, porque yo soy hijo de paraguayos, yo tengo hermanas mayores paraguayas, Alejandrina y Juana. Aunque en casa se hablaba guaraní, nunca aprendí el idioma, porque mi mamá nos pedía cosas en ese idioma pero le contestábamos en castellano, así que no tengo la práctica de hablar, pero lo sé pronunciar y entiendo muy bien. Yo soy argentino porque nací en el Chaco, en una colonia forestal. Mi papá fue contratado por La Forestal,  porque era carpintero, y construía las casas de los empleados de la empresa. De los empleados jerárquicos, ya que los peones vivían en chozas de paja y barro. En ese ir y venir de mi padre, nací yo, en colonia Baranda, donde nació también Luis Ladriscina.

Y cómo llega a ser cantor?

CP: –Si tuviera que darle una explicación concreta y con fechas, no la tengo. Iba a la escuela primaria y no me negaba a nada, por ahí la maestra tenía que hacer un acto y había que representar algún papel en un acto escolar y yo siempre levantaba la mano. Hasta una vez hice de Viejo Vizcacha… me gustaba actuar. De adolescente seguí cantando y cuando a los 15 años me fui a Rosario, junto a mi madre y mis hermanas, inmediatamente comencé a involucrarme con Los Trovadores.

Después de tantos años, vuelve a escucharse en este disco, en una versión junto a ellos de “Cielito mío”. Se ha dado el gusto de cerrar el disco con esta versión… (NR: La versión que cierra Contraolvido pertenece al disco “Música en folklore” de 1969, con Carlos Pino, Damián Sánchez, Francisco Romero, Quito Figueroa y Héctor Anzorena)

CP: –Yo revivo cuando hago estas cosas porque en este tema, lo que más me gusta es el corito que me acompaña, es hermosa esa armonía, que suena mientras yo voy cantando

También grabó “El Patriota”, con Melania Pérez

CP: –Esta zamba nace en Rosario, me dieron el poema para musicalizar de una obra que trataba de mujeres que luchaban junto a los soldados en las guerras. Era el fondo musical de uno de esos relatos de caudillos, me salió una zamba medio bagualeada, y nadie mejor que Melania para cantarla.

Y Contraolvido, el que da nombre al disco, tiene una letra muy profunda…

CP: –El texto es de Rafael Ielpi. Fue un poema que le pedí para un programa de radio que hice con la periodista rosarina Ester Stekelberg. Y le pedía a Rafael que escriba un texto, y hace más de 15 años que lo musicalicé y es muy significativo. Recuerda aquellas tristezas que hemos pasado y el poeta lo plantea de una manera perfecta: “Con la canción que ilusionó al pasado/ con el poema que quedó escondido/ con la inocencia, con los sueños locos/ vamos a caminar contra el olvido”

Este año, como cada edición, Carlos Pino estuvo presente en el Festival Nacional de Folklore de  Cosquín; primero invitado por el conjunto vocal Opus Cuatro, y luego en el homenaje que se realizó a Jorge Cafrune, en la presentación del documental de Joselo Schuap sobre el cantor jujeño, en el Centro de Convenciones.

CP: –Todos los años voy a Cosquín porque es un lugar de encuentro y me regocijo encontrándome con mis colegas, pero yo no puedo cantar allí, porque ya está lejos de aquel festival que yo conocí en los primeros años. Yo recuerdo que con Los Trovadores cantábamos y esa platea impresionante hacía un silencio absoluto, parecía un teatro. Hoy es imposible, hoy tenés que revolear el poncho y salir a pedir palmas, y por eso digo lo que yo canto, mi repertorio ya no es para éste y otros festivales no es posible.

El momento en que el público se lleva a Los Trovadores en andas, luego de consagrarlos es una escena inolvidable de la historia del festival…

CP: –Eran otras épocas. Cuando nosotros fuimos consagrados, realmente lo fuimos por el público, hoy se negocia la consagración, se reúne la comisión con el artista que lo pide, con las grabadoras con el medio que difunde al artista y ya no es lo mismo, lo nuestro fue en el tercer festival, y fue una locura cuando cantamos “Puente Pexoa”. A decir verdad tuvimos dos reconocimientos muy importantes en Cosquín: aquel primero, en el 67, cuando nos nombraron padrinos del poncho coscoíno y en los 50 años del festival, en que volvimos a ser reconocidos. En los 60 la comisión nos entregó ponchos para que los lleváramos a la gira europea que emprendíamos, entre autoridades y artistas extranjeros. Hoy ya no se estila eso de llevar grandes contingentes, ni de recorrer tantos países, nosotros llegamos hasta Rusia, porque había intercambios con compañías que llegaban a la Argentina y a su vez, llevaban artistas a ese país.

Volviendo a Contraolvido, va a salir de gira con el disco?

CP: –Si, vamos a llevarlo a Buenos Aires a partir del mes de mayo, a La Plata, a Rosario, a Santa Fe, a Córdoba, y por supuesto a mi tierra, el Chaco.

Pao De Senzi

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