El Blog del Boletín

15 agosto, 2016

Juan Arabel: “Un ínfimo hilo de luz es pura esperanza hecha canción”

Filed under: Discos, Entrevistas, Uncategorized — Etiquetas: — boletinfolkloreblog @ 23:03

 

juan arabel.jpg y trioEl músico nacido en La Rioja presenta su segundo trabajo discográfico, que conjuga el aprendizaje académico en Córdoba, la música de raíz de su tierra, y los sonidos que atravesaron su oído a través del tiempo,  de Metheny a Stravinsky, de Ramón Navarro a Spinetta. La cita es en el auditorio de Lenguas, este jueves 18 de agosto a las 21 horas

Un hilo de luz y un tiempo mejor. Un anhelo que está allí donde ese Ínfimo hilo de luz  se distingue en la oscuridad. Acaso ese sea el origen de los tiempos para Arabel, (Juan Arabel, riojano de raíz pura, y acento en las erres, que arrastra cuando habla; músico que gestó casi toda su carrera en Córdoba, del folklore al jazz y al rock de Spinetta, de Stravinsky a Ramón Navarro, sin abandonar aquella impronta riojana, del acento, las coplas,  y la tradición). Por eso en otro de los temas de su flamante nuevo disco, hay una frase que viene a confirmar éste tiempo: “Allí donde los niños vierten sus esperanzas en un cielo lejano”. Ese mismo cielo fue el que eligió Juan para estudiar la carrera dirección y compositor musical en la Universidad.  Sin embargo, su radicación en la ciudad mediterránea obedeció a buscar otros horizontes, no musicales, aunque luego ese sonido de la infancia terminó por conquistarlo completamente. La esperanza convertida en arte para homenajear a su tierra

Si alguien alguna vez se pusiera a analizar esas rutas por las que escapa la música de raíz folklórica, en Un Ínfimo Hilo de Luz están todas las respuestas. El disco, de sonido netamente riojano (cada frase, cada golpe de caja conlleva esas tardes riojanas con olor a albahaca, la figura de los niños jugando en la tierra, el paisaje coronado por el cerro Velazco, la voz de algún coplero que suena en la siesta silenciosa), por momentos se dirige hacia horizontes cercanos al jazz, como si Pat Metheny se hubiera metido a arreglar esas chayas que compuso Arabel y que hablan de ausencias, presencias y desarraigos. O esos valses donde el amor aparece en forma de perfume de flores serranas, y recuerdan a aquel puentecito de Chabuca. De repente, como si ese ínfimo hilo de luz encandilara aquel sonido, aparece una copla en la voz de Ramón Navarro que vuelve a traer al que escucha aquel paisaje riojano.

No está solo Juan, en este magnífico trabajo recién editado. La producción es suya, como también las guitarras y la batería y lo acompaña el trío con el que viene trabajando desde hace tiempo: Federico Lucero en voz, guitarra eléctrica, guitarra acústica y producción, Luciano Maro en contrabajo y Amaro Ferraris  en batería.

El riojano acaba de presentar Un Ínfimo Hilo de Luz en La Rioja, el pasado viernes 12 de agosto y ya está instalado en Córdoba para hacer lo mismo este jueves 18 en el Auditorio de la Facultad de Lenguas. Previo al concierto, el músico conversó con Boletín Folklore.

El sonido de este disco tiene una fuerte impronta riojana, y a la vez dos cosas significativas: las cuerdas son protagonistas, y la fusión le pone un acento urbano a composiciones bien de tierra adentro.  ¿Eso es lo que escucho. Que es lo que buscó Juan Arabel?

JA: –Tu percepción está muy acertada. Este proyecto tiene la particularidad de haber nacido desde dos cabezas: la cabeza jazzera y rockera de Fede Lucero, y mi cabeza más asociada con el universo sonoro riojano. Los primeros encuentros entre los dos fueron entre mates, guitarra eléctrica y guitarra criolla, y en base a esa especie de simbiosis sonora, que desde ese momento se constituyó como la raíz conceptual de todas las músicas que luego fueron surgiendo, fueron naciendo las ideas para instrumentar este disco. Me atrevo a decir que no fue buscado desde un principio, si no que fue la resultante de una serie de juntadas en las cuales se fue gestando todo de una manera muy espontánea y genuina. Recuerdo con mucho cariño que la primer canción que encaramos casi sin pensarlo fue “Carnaval del amigo”, el primer corte del disco, y uno de los temas más fusionados, ya que es una chaya dedicada a una chaya barrial que organizamos con mi barra en La Rioja y en el medio de la canción hay un solo de guitarra eléctrica. Entonces recién comenzamos a tomar noción de que lo que habíamos encontrado sonoramente tenía un peso estructural muy fuerte cuando decidimos avanzar y convocar a un contrabajista y un baterista. Después de esa etapa todo lo que vino fue siempre absolutamente nuevo. Incluso he comentado por ahí que por momento sentíamos que estábamos pegando un salto a un vacío. Y esa sensación es tremendamente hermosa, porque te genera una incomodidad y una necesidad de saber qué puede haber mas allá de lo que uno ya sabe como funciona. Y ahí, en lo desconocido, es donde muy probablemente esté tu verdad. La sustancia que puede proveerte de identidad para sustentar un proyecto de este tipo.

Hay intimidad por un lado en tus letras. Sentimientos íntimos repetidos en las canciones que también dejan ver nostalgia. (“hay un niño que lejano se despierta a vivir los carnavales”)… ¿por qué esos sentimientos?

JA: –Esa característica ha quedado pegada en mi manera de decir y ver las cosas desde siempre. Cuando comencé con la inquietud de componer canciones y de dedicarme a la música fue en una etapa de la adolescencia que me tocaba decidir qué rumbo tomaba mi vida. Y ya radicado en Córdoba, lejos de los afectos, las primeras ideas surgieron bajo esa matriz: la de la nostalgia y el desarraigo, y la necesidad de expresar esos sentimientos. Después naturalmente uno va creciendo y comienza a entender otras cosas que suceden en niveles más complejos y menos personales, como lo son las causas sociales, el fluir de las dinámicas culturales, los pensamientos políticos, etc. Ese proceso es bastante complejo y difícil de asimilar. Uno como artista forma parte de todos estos fenómenos y entrás a entender que tu rol como tal es expresarlo en términos artísticos. Desde un lugar que invite a la reflexión y a una internalización de las cosas que nos suceden alrededor. Es por eso que este disco también viene impregnado de ese contenido, a diferencia de Semillas, mi primer trabajo discográfico.

¿Qué divide ese ínfimo hilo de luz?, ¿qué ilumina?, ¿qué vislumbra?

JA: –Un ínfimo hilo de luz es ese hilito de esperanza que no muere nunca en los seres humanos. A mi me gusta mucho la imagen poética que muy bien utiliza Peteco Carabal en “Canción del Brujito”, cuando dice “por una hendija de cartón/ como un silbido helado entró”. Esa sensación es la que sentimos con Fede Lucero cuando compusimos esta canción. Cuando todo está oscuro y no lográs ver que hay adelante, por alguna hendija entre esa oscuridad va a entrar la luz y te va a dar la señal de que detrás de esa penumbra está la esperanza.

Este concepto nació a raíz de lo que te venía diciendo con el tema de escribir más allá de la introspección. En un momento muy sensible socialmente en La Rioja, cuando el pueblo del Famatina decide plantarse en contra de la megaminería contaminante, y la proyección que ese fenómeno tuvo en toda la provincia. Con un pueblo en alzamiento diciéndole no a las decisiones gubernamentales. Y esas cosas repercuten directamente en la sensibilidad de los artistas, y ahí estamos nosotros para expresarnos con canciones lo que todo un pueblo anda queriendo hacerle ver al mundo. Por eso lo de la estrofa “cuando amanece por dentro, ese canto popular, que empuja los siglos de tristeza y dolor/ es cuando crece por dentro, todo este cielo frutal, y canta la vida, la esperanza total”. Eso es un ínfimo hilo de luz. Pura esperanza hecha canción.

Quienes son los invitados?. ¿Por qué están en el disco y cómo fueron esos encuentros?

JA: –En el disco hay invitados que están pensados desde hace mucho y otros que fueron surgiendo en la etapa final de la preproducción. Por ejemplo, Ramón Navarro es uno de los invitados estelares del disco que estaba pautado desde el día que salió el recitado de la chaya “Un ínfimo hilo de luz”. Después está el Negro Cortez, un cantor y un referente riojano de esos que quedan pocos: chayero, hombre de boliche, coplero y cantor como pocos, y con un corazón enorme. Martín Molina Torres es como el negro Cortez pero de la camada más joven. Los dos fueron invitados a interpretar “Cantor vidalero”, que es la canción que a mi me identifica con el rol de vidalero y chayero para la época de los carnavales riojanos. Al último se sumó Ramón Navarro hijo con las cañas andinas. Con Ramón entablamos una amistad muy linda hace muy poco tiempo. Por eso esta canción se transformó en un momento muy especial del disco.

Después esta Luquitas Millicay en los accesorios, un gran percusionista riojano radicado en Córdoba hace mucho tiempo. Nick Homes en saxo soprano y clarinete bajo, Joel Lichtenstein en piano, Diego Clark en cajón peruano y Clara Presta en acordeón. Son todos invitados que fueron surgiendo en la última etapa de preproducción. Y después están los infaltables, los amigos entrañables de siempre: Jozho Tello en bombo legüero y cajas chayeras, Gonzalo José en sintetizadores, Rubén Ordoñez en voz y Memi Vietto en coros. Con todos ellos pasamos momentos tremendos en el estudio, quedarán en la memoria para siempre.

Este disco tuvo un proceso lago de grabación. ¿Acaso estas canciones fueron mutando a medida que pasó el tiempo? ¿De cuándo datan? ¿Cuáles fueron las fuentes de inspiración?

JA: –En realidad el disco se grabó en una semana. Lo que fue largo es el proceso de preproducción del disco. Algunas canciones ya estaban compuestas y pedían otras sonoridades diferentes a las que había impuesto en Semillas. El caso de “Era una flor”, canción que escribí pensando en Memi. “Carnaval del amigo”, “De la noche a la mañana”, “Viene zambita” y “Cantor vidalero” son músicas que ya tenía compuestas y que se adaptaron muy bien a este proyecto. Después con Fede compusimos “Dejo de raíz” (a la letra la escribí uno de los primeros febreros que vivimos con él, después él le puso la música), “Colibrí” y “Un ínfimo hilo de luz”. Estas tres canciones respaldan el lenguaje y el concepto estético que envuelve a todo el disco. Por último decidimos incluir “Para renovar los días”, ya que es el último tema compuesto de todos (tiene uno o dos años de vida). Y encuadra muy bien en el disco porque es sencilla y directa. Habla del poder significante de febrero para los riojanos, donde todo duele menos porque uno se renueva en el rito. Es una forma de decir que nuestro año nuevo en realidad comienza en los carnavales. Rubén Ordoñez supo entender con mucha sensibilidad estos conceptos y fue quien me ayudó a producir la canción. Es el único tema que llevamos al estudio sin saber muy bien que podía pasar, y paradójicamente yo siento que es el más fresco de todos.

“Entre otros nombres, el proyecto se apoya en artistas de diversas corrientes  estéticas tales como: Ramón Navarro, Pancho Cabral, Igor Stravinski, Ariel Ferraro, Ariel Petroccelli, Pat Metheny, Luis Alberto Spinetta, etc.” Eso Dice la Info de tu disco. Toda una declaración de principios? Cuál es el punto de unión de todos ellos, en Arabel?

JA: –Totalmente. Lo sincrético es lo que sobresale en la música popular de estos tiempos. Aunque creo que siempre estuvo este fenómeno en nuestra música (si vamos al caso la vidala más antigua que se conozca, si está cantada en castellano ya es sincrética por si misma), en los últimos años debido a la invasión informativa que brinda internet ha crecido considerablemente y ha tocado límites insospechados. Personalmente me siento totalmente influido por Pancho Cabral o Ariel Ferraro, de la misma manera que lo empecé a sentir en la música de Igor Stravinski o Pat Metheny. Porque creo que son artistas totalmente viscerales y directos. Cuando escucho “La consagración de la primavera” siento el mismo estallido interno que cuando escucho “Como esperando la vida” de Pancho. Ahí radica la influencia, en la manera y la decición de llevar un mensaje hacia cualquier frontera, más allá de los lenguajes y las concepciónes estéticas divergentes.

Editaste el disco a través de Umi y la Ley de Disco de la Rioja, que posibilitan aún trabajar a los músicos independientes. Hace unos días, Coqui Ortiz me decía que hoy día hay mucha mas gestión independiente, y esto trae aparejado gestiones que apoyan a los músicos, por tato, mucha mas produccion. ¿Comparado a diez años atrás, se ha avanzado en esto… cual es tu opinión?  

JA: –Pienso que hay que seguir trabajando para posibilitar cada día más la gestión independiente. No sólo los estamentos oficiales gubernamentales (Secretaría de cultura de La Rioja) o los autoconvocados independientes (UMI). Los artistas somos altamente responsables de que estas puertas puedan seguir abiertas y abrán aún más en el futuro. Un paso muy importante para mi creo que es el entenderse a si mismo un profesional en la actividad. Pretender grabar un disco o emprender un proyecto sin esta concepción es ir pasos hacia atrás, porque en la profesionalización está la legitimación de tu postura como artista, y esto abarca absolutamente todas las aristas: desde llegar siempre a horario, responder mails en tiempo y forma, armar equipos de trabajo, preproducir a conciencia un proyecto musical o un video clip, etcétera. Eso es lo que nos toca a nosotros, crear productos de calidad siempre, trabajar duro, y de esa manera podemos exigir que las entidades que proveen de ayuda para concretar dicho producto como La Ley del disco en La Rioja (que de paso agrego que me parece un hallazgo fundamental como gestión cultural, y que todas las provincias deberían tenerla) o la Umi, o Sonar en Córdoba, etc. Hagan su trabajo de la mejor manera posible. Yo estoy muy agradecido a la Secretaría de Cultura de La Rioja y a su equipo de trabajo, con Victor Robledo a la cabeza, porque han mejorado la ley dándole más cupo para más y mejores producciónes, y están llevando un plan de gestión cultural muy interesante.

Cómo será la presentación en Córdoba?, ¿Qué sigue luego?

JA: – Pretendemos mostrar el proyecto tal cual fue grabado en la medida de lo posible. Pero como siempre los músicos somos inquietos, vamos a invitar a diferentes personas que hagan lo que otro hizo en la grabación. En Córdoba estarán Juan Herrera con flauta traversa y Ewi. También van a haber algunas sorpresas a cargo de Belén Bianchi en danza, Memi cantando algunas canciones que no están en el disco. Y algunas canciónes instrumentales que formán parte ya de un nuevo proyecto con la banda. Después de la presentación, nos abocamos de cabeza a la preparación de la Ópera  Riojana “Los Alfareros de la sangre”, el 29 de septiembre en el teatro San Martín. Este hermoso proyecto dará luz para la primavera, y que forma parte de la culminación de mis estudios en la Licenciatura en composición musical de la UNC.

Pao De Senzi

Juan Arabel presenta Un infimo hilo de luz  Lucas Millicay en percusión / Gonzalo José en piano Ruben Ordoñez en voz / Alfredo Guerra en guitarras Juan Herrera en flauta traversa y ewi  Memi Vietto en voz María Belén Bianchi en danza 

Jueves 18 de agosto, 21 horas Auditorio de la Facultad de Lenguas Av. Vélez Sarsfield 187, Córdoba Entradas anticipadas a $ 120 en Punta y Hacha (Belgrano 612) y Garabombo Café cultural (Pasaje Revol 76) y $150 en puerta. Promoción entrada + disco: $200

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